Reseña Lo siento, Leonard Peacock; Matthew Quick

03 diciembre 2014

Hola holaaaaaaaaaaa

Aquí os traigo la reseña de uno de los libros más sorprendentes que he leído este verano:

Lo siento, Leonard Peacock
Autor: Matthew Quick
Editorial: Planeta
ISBN: 978-84-670-4133-0
Páginas: 304
Edición: Tapa blanda sin solapas

Sinopsis:

El día en que cumple dieciocho años, Leonard Peacock decide acabar con su vida. El mundo adulto le parece triste; cuando las personas crecen caen en una rutina de desilusión que él quiere evitar. Ha conseguido una pistola P-38, herencia de la lucha de su abuelo contra los nazis en Europa, con la que se pegará un tiro. Pero antes tiene que entregar cuatro regalos, uno para cada persona importante de su vida: su anciano vecino, amante de las películas de Bogart; un compañero de instituto con gran talento para el violín; una preciosa muchacha que reparte folletos de su iglesia a la salida del tren; y Herr Silverman, profesor de Historia y adulto de referencia. En cada despedida, Leonard tratará de encontrar un sentido al camino que pretende dejar atrás.

Con sensibilidad, delicadeza y ternura, Matthew Quick relata el día más importante en la vida de un joven que, a pesar de las circunstancias de su entorno, sigue buscando una luz que le indique hacia dónde continuar.
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Matthew Quick (también conocido como Q) es un escritor norteamericano. Es autor de numerosas novelas, entre ellas, de El lado bueno de las cosas, de la cual se hizo la película que fue nominada a varios Oscars, entre ellos el de mejor interpretación femenina, el cual ganó. Su obra ha sido traducida a 28 idiomas y ha recibido el PEN/ Hemingway Award Honorable Mention, entre otros premios.
  http://matthewquickwriter.com

     


Tras oír hablar bastante y además bien de este libro por las redes sociales, la curiosidad por saber qué era lo que llamaba tanto la atención de él y qué es lo que lo hace diferente, pudo conmigo demasiado rápido y más rápido todavía que lo leí una vez que lo tuve en mis manos, pues si tenemos en cuenta que este libro me ha pillado en plena sequía lectora, ya podemos decir que es todo un logro el tener muchas ganas de leer en todo momento y no poder parar.

Hay muchos que han leído este libro por una buena experiencia anterior con este autor (quien por cierto, es el autor de El lado bueno de las cosas, una novela que seguramente os sonará más por tener su adaptación cinematográfica), pero para mí era la primera vez que me encontraba con él, algo que considero que ha hecho que llegue a disfrutar esta novela incluso más, pues he disfrutado como una enana con la prosa de este autor y la manera tan peculiar en la que consigue tratar un tema de esta índole, como es el suicidio de un adolescente.

«¡La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico que se pavonea y agita una hora sobre la escena, y después no se le oye más…; un cuento narrado por un idiota con gran aparato, lleno de ruido y de furia, y que nada significa!» Eso es lo que William Shakespeare tiene que decir sobre el tipo de nada QUE NO QUIERO sentir. Encontré esa perlita de sabiduría pesimista sobre la vida en la clase de literatura del año pasado, cuando tuve que aprenderme el soliloquio de Macbeth de memoria. La educación obligatoria a veces es como una dosis de litio, créeme. La cantidad de mierda pesimista que nos hacen memorizar en clase es una locura: después la llevamos en la mollera el resto de la vida.

Por si todavía no sabéis bien de qué va esta novela, en la sinopsis realmente está muy bien resumido: Leonard Peacock es un chico de dieciocho años que como auto-regalo macabro de cumpleaños decide suicidarse, pues está cansado de vivir una vida en la que no se siente cómodo, pero antes de hacerlo, quiere dar cuatro regalos, uno a cada una de las que considera las personas más importantes en su vida.
A través de los ojos de Leonard, todos sus sentimientos, sus emociones pasadas y presentes, así como todo aquello que le ha llevado al punto crítico en el que se encuentra en la novela, pasan a través de nuestros ojos de una manera en la que es imposible no llegar a sentir una intensa empatía hacia él.


Para que me entiendas: piensa en la peor persona que conoces.

Piensa en Hitler mismo, si quieres.

Imagínatelo haciéndose una paja en su habitación.

De pronto ya no parece tan malvado ni te causa la misma impresión que antes, ¿verdad?

Resulta vulnerable, indefenso: alguien de quien te burlarías, pero que también te da un poco de pena.

En secundaria el profesor de Ciencias de la Salud dijo que todo el mundo se masturba.

Supongo que todo el mundo sucumbe al deseo sexual.

Y en ese caso, todo el mundo merece nuestra compasión.

Puede que si de vez en cuando nos tomáramos un par de minutos para imaginar a nuestros enemigos haciéndose una paja, el mundo fuera un lugar mejor.

No lo sé.

Es como si quien lee la novela fuese el mismísimo Leonard y eso es quizás también lo que le añade más realismo y llegue a hacer que todo el que la lee sienta más todo por lo que está pasando. Dicho de otra manera, que si alguien llega un momento en que no puede evitarlo y se le cae la lagrimilla, es normal e inevitable.

Ésta es una de esas historias que consiguen llevarse una parte de ti y te hacen ver la vida de otra manera. Te hace reflexionar acompañado de un protagonista impresionante y brillante como es Leonard y te hace revivir tanto los buenos como los malos momentos de su vida, consiguiendo con sus toques de humor, incluso tratando este tema tan peculiar, llegar a sacarnos más de una sonrisa.



—¿Por qué tiene que estrecharle la mano a todo el mundo todos los días? —dice un chaval que se llama Dan Lewis mientras nos estamos sentando.

—Es la hostia de raro —replica Tina Whitehead entre dientes.

Y entonces me vienen ganas de sacar la P-38 y reventarles esa cabeza de übertarados que tienen, porque Herr Silverman es precisamente el único profesor que se interesa por nosotros y se toma la molestia de hacérnoslo saber a diario, y a este par de gilipollas que tengo como compañeros de clase encima les parece mal. A veces la gente pide a gritos que la traten a palos.


Todo un descubrimiento de una de esas novelas que pasan más desapercibidas de lo que se merecen y que muchos deberían probar, que no dejen llevarse por las apariencias y pensar que por el hecho de tratar el suicidio adolescente es una novela a la que no se le da un segundo vistazo, pues a pesar de ser una novela triste, realista, y al fin y al cabo, agridulce, merece muchísimo la pena conocer a Leonard y saber por qué quiere una persona como es él suicidarse.

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Nos leemos!!

7 comentarios:

  1. Me ha parecido muy adictiva la sinopsis de este libro. Leí hace tiempo la otra novela del autor y me encantó. Así que en cuanto pueda me hago con este libro
    Mil besos^^

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    1. Yo no he leído nada más de este autor, pero este libro por lo menos me llegó a gustar mucho, así que te recomiendo que le des una oportunidad :P

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  2. Me alegra ver que lo has disfrutado tanto porque lo tengo pendiente y seguramente lo lea estas navidades. Un beso!

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  3. Hola! Me llama mucho la atención y lo tengo pendiente, a ver cuando lo leo. No me había dado cuenta que es el mismo autor de El lado bueno de las cosas, eso hace que gane puntos ya que me gustó bastante ;) Gracias por la reseña, besos!

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  4. Me muero por leer este libro, a ver si puedo hacerme con él prontito ^^ Yo creo que también sería la primera novela que leo de este autor así que a ver si me enamora tanto como a ti :D

    Un beso, Wendy ♥

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  5. Lo tengo apuntado y con ganas de leerlo....pero a ver cuando lo tengo entre mis manos y lo puedo empezar!
    Gracias por la reseña.

    Nos leemos.

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